Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, ha defendido un modelo de gestión del agua en el 16º Congreso Nacional de Comunidades de Regantes en Ciudad Real. Este modelo se centra en la inversión, planificación a largo plazo y solidaridad entre territorios. Barrachina destacó la importancia de los agricultores en la economía española y subrayó que el agua es crucial para el futuro agrícola. La Comunitat Valenciana se posiciona como líder en eficiencia hídrica, con un alto porcentaje de regadío tecnificado y una estrategia basada en reutilización, modernización y consenso. Además, abogó por un gran Pacto Nacional del Agua que garantice la seguridad hídrica y la estabilidad del sector agrario ante los retos del cambio climático.
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido un modelo de gestión del agua centrado en la inversión, la planificación a medio y largo plazo y la solidaridad entre territorios durante su intervención en el 16º Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que se celebra en Ciudad Real.
Barrachina destacó el papel crucial de los agricultores, a quienes describió como “héroes de lo cotidiano”. Subrayó la importancia de este sector para que España logre un superávit agroalimentario de 17.000 millones de euros anuales, lo que compensa el déficit comercial del país gracias a un sistema de regadío que incrementa por siete la rentabilidad de los cultivos.
En su participación en la mesa redonda sobre comunidades autónomas, el conseller enfatizó que “el agua no es ideología; es el futuro del campo”, insistiendo en la necesidad de invertir, modernizar y planificar con una visión estatal.
Barrachina resaltó como una fortaleza clave de la Comunitat Valenciana su gestión eficiente del recurso hídrico. Con más de 200.000 hectáreas dedicadas al riego localizado y una superficie regable superior a 300.000 hectáreas, la autonomía se posiciona como líder en aprovechamiento hídrico.
El conseller desglosó la estrategia valenciana en tres pilares fundamentales: reutilización, modernización y consenso. Destacó que el 85 % del regadío en Valencia ya está tecnificado, situando a la región a la vanguardia en eficiencia hídrica.