El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado en Junta de Gobierno el Proyecto de Modificación Puntual N.º 52 del PGOU, que regulará los usos turísticos en la ciudad. Esta nueva normativa prohíbe la concesión de licencias para viviendas turísticas en zonas saturadas, con excepciones para hoteles de 3, 4 y 5 estrellas. La regulación establece un límite de 0,187 plazas turísticas por habitante y mantiene una moratoria en la concesión de permisos durante un segundo año. Además, se prohíbe el uso turístico en plantas bajas de áreas comerciales para proteger el comercio local y se exige acceso independiente para alojamientos turísticos en edificios residenciales. La iniciativa busca equilibrar el turismo con la vida residencial y promover un modelo urbano sostenible.
El Ayuntamiento de Alicante ha dado un paso significativo en la regulación del turismo en la ciudad al aprobar en Junta de Gobierno Local el Proyecto de Modificación Puntual N.º 52 del PGOU. Esta iniciativa, que busca establecer nuevas normas para los usos de alojamiento turístico, será sometida a exposición pública en el próximo Pleno ordinario.
Con esta modificación, se mantendrá una moratoria en la concesión de licencias para viviendas turísticas durante un segundo año, permitiendo así continuar con la tramitación necesaria antes de su aprobación definitiva. La nueva normativa establece un límite máximo de 0,187 plazas turísticas por habitante y prohíbe la creación de nuevas plazas en áreas urbanísticas saturadas, salvo excepciones para hoteles de 3, 4 y 5 estrellas.
La propuesta también incluye restricciones sobre el uso turístico en las plantas bajas de los principales ejes comerciales y exige que los alojamientos turísticos en edificios residenciales tengan accesos independientes. El vicealcalde Manuel Villar ha destacado que esta regulación es esencial para adaptar el marco urbanístico a la evolución del fenómeno del alojamiento turístico, que ha impactado significativamente en aspectos como el acceso a la vivienda y la convivencia vecinal.
Villar subraya que este esfuerzo busca promover un modelo de turismo urbano que sea sostenible, diversificado y compatible con la vida residencial. La modificación se alinea con el objetivo municipal de avanzar hacia una ciudad compacta y orientada a la movilidad sostenible, donde los barrios funcionen como unidades básicas de vida urbana.
La normativa propone una regulación homogénea que establece límites proporcionales a la capacidad turística de cada zona, diferenciando entre tipos de alojamiento y definiendo condiciones específicas para su implantación. Las zonas saturadas se identificarán mediante secciones censales, revisándose anualmente su situación.
En áreas no saturadas, se podrán autorizar nuevas plazas turísticas bajo controles estrictos. Sin embargo, los hoteles de 4 y 5 estrellas estarán exentos del límite establecido para el índice de saturación. Además, los hoteles de 3 estrellas contarán con un régimen especial que les permitirá superar el límite general hasta un máximo de 0,32 plazas por habitante.
Otro aspecto relevante es la prohibición del uso turístico en plantas bajas de viarios estructurantes y ejes comerciales, lo que tiene como objetivo proteger el comercio local. Esta medida busca evitar que el aumento del alojamiento turístico desplace actividades comerciales tradicionales y garantice un entorno urbano cohesionado.
La nueva normativa también estipula que los establecimientos turísticos ubicados en edificios residenciales deben contar con accesos independientes para minimizar las interferencias con la vida comunitaria. Esto garantizará mayor seguridad y tranquilidad a los residentes al separar claramente los flujos turísticos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 0,187 | Índice máximo de plazas turísticas por habitante |
| 0,32 | Límite de plazas turísticas por habitante para hoteles de 3 estrellas en ciertas zonas |
El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado en Junta de Gobierno Local extraordinaria el Proyecto de Modificación Puntual N.º 52 del PGOU, que regula los usos de alojamiento turístico en la ciudad.
La nueva normativa prohíbe la concesión de licencias en zonas saturadas, establece un índice máximo de 0,187 plazas turísticas por habitante y requiere un acceso independiente para los alojamientos turísticos en edificios residenciales.
Se permiten excepciones para hoteles de 3, 4 y 5 estrellas, que no se verán afectados por el límite establecido para el indicador de saturación.
El objetivo es ordenar el uso turístico, compatibilizarlo con la residencia y promover un modelo de turismo urbano sostenible y diversificado, evitando la saturación turística en ciertos barrios.
Las zonas saturadas se determinarán a nivel de sección censal y se revisarán anualmente para autorizar nuevas plazas turísticas en áreas no saturadas.
Se prohíbe la implantación de usos turísticos en plantas bajas de viarios comerciales para favorecer el comercio de proximidad y evitar el desplazamiento de actividades comerciales tradicionales.
Los establecimientos turísticos deberán contar con un acceso independiente para garantizar que no interfieran en la vida comunitaria del resto de residentes ni compartan espacios comunes.