Alicante está implementando un Plan General Estructural que incluye la restauración de los barrancos de las Ovejas, Aguamarga y Juncaret para mejorar su funcionalidad y capacidad de drenaje, con el fin de prevenir inundaciones. Estas intervenciones buscan regenerar el paisaje, conservar la biodiversidad y crear espacios públicos accesibles. El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, destaca la importancia de estos barrancos como corredores naturales que canalizan el agua de lluvia. Además, se inicia un proceso participativo para informar sobre el plan y recoger aportaciones ciudadanas.
El Ayuntamiento de Alicante ha puesto en marcha el Plan General Estructural (PGE), que incluye tres programas destinados a la regeneración y mejora de las ramblas de las Ovejas, Aguamarga y Juncaret. Este esfuerzo busca no solo revitalizar estos espacios, sino también optimizar su funcionalidad para hacer frente a posibles inundaciones.
Antonio Peral, concejal de Urbanismo, subrayó que estas intervenciones están diseñadas para mejorar el disfrute ciudadano y potenciar la capacidad de drenaje de los barrancos. El PGE se propone como una herramienta clave para la recuperación ambiental y paisajística de estos corredores naturales, esenciales para la gestión del agua de lluvia en la ciudad.
El Barranco de las Ovejas, el Barranco de Aguamarga y el Barranco de Orgegia – Juncaret son considerados espacios vitales no solo por su valor ecológico, sino también por su papel en la prevención de inundaciones. Según Peral, “el plan apuesta por su regeneración ambiental y su valorización como espacios naturales accesibles”.
Las acciones previstas se centran en restaurar los cauces y la vegetación ribereña, así como en renaturalizar márgenes para fomentar la biodiversidad. Además, se implementarán soluciones basadas en la naturaleza para reducir riesgos de inundación e integrar estos barrancos dentro del tejido urbano y rural.
En el caso del Barranco de las Ovejas, se priorizarán medidas para mitigar inundaciones entre la Cañada del Fenollar y el Moralet. También se contempla la restauración del cauce entre la A-79 y la calle Ramón Gómez Sempere, buscando una mejor conexión con el barrio de San Gabriel.
Para el Barranco de Aguamarga, se proyecta recuperar el paisaje agrario en áreas cercanas a la A-31 y El Rebolledo. Esto incluirá la renaturalización del entorno del Pla de la Vallonga y mejoras en la desembocadura, además de consolidar la Vía Augusta como un corredor cultural y ambiental.
El Barranco de Orgegia – Juncaret será fundamental para mejorar la conectividad entre el interior y la costa. Las intervenciones aquí están orientadas a restaurar el cauce y aumentar su integración paisajística, haciendo hincapié en su rol como corredor ecológico supramunicipal.
Las acciones contemplan también fortalecer los vínculos con espacios cercanos como la Vía Litoral, Sierra del Porquet y Bacarot, contribuyendo así a una red más cohesiva de corredores ecológicos.
El equipo gubernamental liderado por el alcalde Luis Barcala está finalizando los detalles del PGE, considerado el documento urbanístico más relevante en casi cuatro décadas. Este plan marcará las pautas para el desarrollo social y económico de Alicante durante los próximos 20 años.
A partir del jueves, se iniciará un proceso participativo donde se presentarán los proyectos incluidos en el PGE. La primera mesa temática se llevará a cabo a las 17:30 horas en Puerta Ferrisa, enfocándose en las actuaciones relacionadas con infraestructura verde y suelo no urbanizable.
El PGE es un documento urbanístico que establece las pautas y regulaciones necesarias para el desarrollo social y económico de Alicante, incluyendo la dotación de infraestructuras y espacios libres para los próximos 20 años.
Los objetivos incluyen garantizar la funcionalidad de los barrancos, conservar el medio ambiente, mejorar la calidad paisajística, reducir el riesgo de inundaciones y crear nuevos espacios públicos de calidad para la ciudadanía.
Los barrancos incluidos son el Barranco de las Ovejas, el Barranco de Aguamarga y el Barranco de Orgegia – Juncaret.
A través de medidas como la restauración del régimen natural de los cauces, renaturalización de márgenes, y soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la capacidad de drenaje.
Los barrancos son cruciales para canalizar el agua de lluvia y evitar inundaciones, además de ser espacios verdes que contribuyen a la biodiversidad y al disfrute ciudadano.
El proceso participativo arranca con una mesa temática sobre infraestructura verde y suelo no urbanizable que se celebrará este jueves a las 17:30 horas en Puerta Ferrisa.