La Generalitat de la Comunitat Valenciana ha lanzado una guía destinada a concienciar a las familias sobre la importancia del control parental en los juegos online, con el fin de proteger a los menores. Esta iniciativa, impulsada por el Centro de Seguridad TIC (CSIRT-CV), busca educar a los adultos sobre cómo implementar herramientas de supervisión y acompañamiento en entornos digitales como Roblox y Fortnite. La guía incluye recomendaciones para configurar controles en juegos y chats, así como consejos para que los menores naveguen de manera segura, evitando riesgos como el grooming o el acoso. Además, se ofrece un listado de reglas de seguridad digital para imprimir y recordar.
La Generalitat ha lanzado una nueva guía destinada a sensibilizar a las familias sobre la importancia del control parental en los juegos online, con el objetivo de salvaguardar a los menores. Esta iniciativa es parte del trabajo del Centro de Seguridad TIC de la Comunitat Valenciana (CSIRT-CV), un organismo especializado en ciberseguridad que opera bajo la Dirección General de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DGTIC).
El CSIRT-CV se dedica a ofrecer servicios tanto a la administración pública como a profesionales y ciudadanos, promoviendo una cultura de seguridad digital a través de formaciones, recomendaciones y publicaciones disponibles en sus redes sociales y en su portal especializado.
Javier Balfagón, director general de TIC, ha señalado que esta guía está dirigida a aquellas familias que buscan proteger y orientar a los menores durante su interacción con plataformas de juegos online como Roblox, Fortnite o Stumble Guys. Estos espacios no solo son lugares de entretenimiento, sino también entornos donde los jóvenes socializan, lo que plantea riesgos similares a los del mundo real.
Balfagón enfatiza que estos entornos digitales requieren igual atención y supervisión que los físicos. “Los menores pueden encontrarse con riesgos desconocidos para ellos”, explica, subrayando la necesidad de que las familias aprendan a utilizar herramientas como el control parental.
El uso del control parental no debe ser visto como desconfianza hacia los menores ni como una forma de vigilancia excesiva, sino como un medio para proporcionar un acompañamiento activo. La guía detalla cómo configurar estas herramientas en juegos y chats, facilitando así su implementación por parte de los adultos.
Los expertos del CSIRT-CV destacan que el control parental tiene como fin proteger a los menores y enseñarles a navegar con seguridad en un entorno digital complejo. Este tipo de supervisión es crucial ante riesgos potenciales como el ‘grooming’, estafas o acoso.
La guía también ofrece pautas sobre controles adicionales que deben aplicarse en dispositivos electrónicos. Aunque se restrinjan los chats dentro de los juegos, es importante recordar que consolas, tabletas u ordenadores pueden tener sus propios sistemas de chat independientes que igualmente requieren protección.
Además, el documento incluye un recordatorio impreso con reglas básicas para garantizar la seguridad digital en juegos y chats online. Se brindan consejos específicos para menores de 13 años, tales como evitar compartir información personal o jugar únicamente con personas conocidas en la vida real. También se les anima a comunicar cualquier situación incómoda o anómala a sus tutores.
El objetivo de la guía es concienciar a las familias sobre la necesidad de implantar el control parental en los juegos online para proteger a los menores.
El control parental busca mitigar riesgos como el ‘grooming’, las estafas, el acoso y el lenguaje tóxico que pueden presentarse en entornos digitales.
La guía está dirigida a todas aquellas familias que deseen proteger y guiar a los menores a su cargo cuando hagan uso de juegos online y otros entornos digitales.
Se sugieren herramientas de control parental que permiten supervisar y poner límites adecuados a la edad de cada menor, así como recomendaciones para configurar estas herramientas en juegos y chats.
Los consejos incluyen no compartir el nombre real ni otros datos personales, jugar solo con personas que conozcan en la vida real y compartir cualquier situación anómala o incómoda con sus tutores.