La Generalitat Valenciana destinará 23,6 millones de euros a la ampliación de la depuradora de Riba-roja de Túria, con el objetivo de mejorar la calidad del agua en el entorno de l’Albufera. El proyecto, que lleva una década bloqueado, busca modernizar el tratamiento de aguas residuales y proteger un área ambientalmente valiosa. La nueva infraestructura aumentará en un 85% la capacidad de depuración, permitirá la reutilización total del caudal tratado y fomentará un modelo de economía circular. Las obras comenzarán en octubre de 2026 y se realizarán en dos fases. Esta actuación refuerza el compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia hídrica en la región.
La Generalitat ha anunciado una inversión de 23,6 millones de euros para la ampliación de la estación depuradora de aguas residuales en Riba-roja de Túria. Esta iniciativa fue presentada por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, quien destacó la importancia del proyecto tras una década de bloqueos.
Durante el evento, Martínez Mus estuvo acompañado por el alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga. El conseller subrayó que esta actuación tiene como objetivo mejorar significativamente la calidad del agua tratada y proteger un entorno natural vital como es l’Albufera. “Esta intervención responde a la necesidad de ofrecer una solución moderna y definitiva al tratamiento de las aguas residuales del municipio”, afirmó.
Actualmente, parte de las aguas residuales se gestionan en una depuradora antigua situada junto a la autovía A-3, cuyos efluentes desembocan en el barranco del Poyo, que a su vez conecta con l’Albufera de València. Martínez Mus aseguró que el nuevo proyecto corregirá esta problemática y mejorará notablemente el sistema de saneamiento existente.
El plan incluye la construcción de una nueva estación de bombeo dentro del área ocupada actualmente por otra depuradora del municipio (El Oliveral), con capacidad para transferir hasta seis piscinas olímpicas. Una vez completadas las obras, todas las operaciones se centralizarán en El Oliveral, lo que permitirá avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible.
La nueva infraestructura no solo facilitará el saneamiento integral de la zona industrial sur, sino que también incrementará en un 85 % la capacidad de depuración. Además, se prevé la obtención de agua regenerada apta para uso agrícola y una reducción en el consumo energético.
Otro aspecto destacado es que se contempla la reutilización total del caudal depurado, lo cual representa un paso importante hacia un modelo de economía circular y un uso eficiente del agua en un contexto marcado por la escasez hídrica.
Las obras están programadas para comenzar en octubre de 2026, después de completar todos los trámites administrativos necesarios. Se dividirán en dos fases y se espera que su ejecución dure aproximadamente dos años.
Con este ambicioso proyecto, la Generalitat busca avanzar hacia infraestructuras hidráulicas más eficientes e integradas, ofreciendo una solución estructural al saneamiento del área industrial sur y reafirmando su compromiso con la protección ambiental y el desarrollo sostenible a largo plazo.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Inversión total prevista | 23,6 millones de euros |
| Aumento de la capacidad de depuración | 85% |
| Capacidad de transferencia de la nueva estación de bombeo | 6 piscinas olímpicas |
| Años para completar las obras | 2 años |
El objetivo es incorporar un sistema que mejore sustancialmente la calidad del agua tratada y refuerce la protección del entorno de alto valor ambiental como l’Albufera.
La nueva depuradora corregirá la situación actual en la que parte de las aguas residuales se tratan en una instalación antigua, mejorando significativamente el sistema de saneamiento existente.
La nueva depuradora permitirá el saneamiento integral de la zona industrial sur, incrementará la capacidad de depuración en un 85%, obtendrá agua regenerada apta para uso agrícola y reducirá el consumo energético.
Las obras están previstas para comenzar en octubre de 2026 y se extenderán durante dos años, una vez finalicen todos los trámites administrativos.
Se busca avanzar hacia un modelo de economía circular y uso eficiente de los recursos hídricos, especialmente relevante en un contexto de escasez de agua.