El Ayuntamiento de Alicante y la Autoridad Portuaria han firmado un nuevo protocolo para mejorar la seguridad y accesibilidad en los espacios portuarios abiertos al público. Este acuerdo coordina las acciones de las policías Local y Portuaria, permitiendo abordar problemas como la venta ambulante no autorizada y vehículos abandonados. La iniciativa busca fortalecer la convivencia y la imagen urbana en áreas de gran afluencia, especialmente durante eventos públicos. El protocolo tiene una vigencia inicial de cuatro años, prorrogable por otros cuatro, y se enfoca en ofrecer una respuesta más eficaz a incidencias que afectan el orden público y la percepción ciudadana del puerto.
El Ayuntamiento de Alicante y la Autoridad Portuaria han establecido un nuevo protocolo que busca mejorar la coordinación entre los cuerpos de policía Local y Portuaria en las áreas accesibles al público. Esta iniciativa permitirá abordar cuestiones como la venta ambulante no autorizada y el manejo de vehículos abandonados, entre otros problemas.
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha afirmado que “la ciudad gana una herramienta que mejora la prevención, protege a los ciudadanos y ayuda a que un entorno emblemático como el frente portuario se disfrute con seguridad y normalidad”. Este acuerdo se firmó con el objetivo de fortalecer la seguridad y fomentar una convivencia ordenada en uno de los espacios más concurridos de la ciudad.
El protocolo abarca principalmente las zonas de servicio abiertas al público, destacando el Paseo de los Mártires de la Libertad y las áreas cercanas a los muelles 1 y 2, así como el muelle 12 durante eventos públicos significativos como Hogueras, Carnaval, Navidad y conciertos. Este enfoque busca consolidar la relación entre el puerto y la ciudad, asegurando un entorno seguro para todos sus visitantes.
Las acciones contempladas incluyen procedimientos sancionadores basados en la normativa vigente y una clara distribución de funciones entre los cuerpos involucrados. La coordinación operativa se gestionará a través del Centro de Control de la Autoridad Portuaria, lo que promete una respuesta más efectiva ante incidentes que puedan afectar tanto al orden público como a la percepción ciudadana del espacio portuario.
La vigencia inicial del protocolo es de cuatro años, con posibilidad de prórroga por otros cuatro. Esto garantiza estabilidad en una colaboración institucional que ya había comenzado a gestarse mediante acuerdos previos. Barcala ha enfatizado que esta herramienta es esencial para mejorar la prevención y proteger a los ciudadanos en un área tan emblemática.
Por su parte, Luis Rodríguez, presidente de la Autoridad Portuaria, ha destacado que “este protocolo consolida una cooperación útil y eficaz para proteger los espacios abiertos al público”. Con esta firma, ambas entidades reafirman su compromiso hacia una gestión coordinada que prioriza el interés general, buscando un puerto más ordenado y un espacio público más seguro para vecinos y visitantes.
El nuevo protocolo coordina a los policías Local y Portuaria en espacios abiertos al público, permitiendo actuar en situaciones como la venta ambulante no autorizada y vehículos abandonados.
El objetivo principal es mejorar la seguridad, prevenir conductas incívicas y ordenar la convivencia en el puerto, uno de los espacios más transitados de la ciudad.
Se aplicará en las zonas de servicio abiertas al público, especialmente en el Paseo de los Mártires de la Libertad y áreas adyacentes a los muelles 1 y 2, así como en el muelle 12 durante eventos públicos.
La vigencia inicial del protocolo es de cuatro años, prorrogable por otros cuatro años, lo que asegura estabilidad en la colaboración institucional.
Se espera una respuesta más eficaz a incidencias que afectan al orden público y una mejora en la percepción ciudadana del espacio portuario, reforzando la seguridad para peatones y visitantes.