La Policía Local de València intensificará los controles de tráfico a partir del 9 de febrero y hasta finales de marzo, enfocándose en puntos con alta siniestralidad y donde se han reportado excesos de velocidad. Esta campaña busca reforzar la seguridad vial, protegiendo especialmente a peatones, ciclistas y conductores de Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Los controles incluirán la verificación del consumo de alcohol y drogas, el uso adecuado de carriles bici y bus, así como el cumplimiento de normativas sobre velocidad y documentación. El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, destacó que los resultados serán evaluados para ajustar las estrategias y mejorar la seguridad en las vías.
La Policía Local de València intensificará a partir del 9 de febrero los controles de tráfico en toda la ciudad, una iniciativa que se extenderá hasta finales de marzo. Esta campaña tiene como objetivo principal reforzar la seguridad vial, centrándose en los puntos donde se han registrado mayores índices de siniestralidad y donde los vecinos han manifestado preocupaciones por el exceso de velocidad.
El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha destacado que esta acción busca proteger a los actores más vulnerables en las vías: peatones, ciclistas y conductores de Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Los controles se llevarán a cabo de manera rotativa para evitar que los infractores puedan anticipar su ubicación.
Durante la campaña, la Policía Local supervisará diversos aspectos relacionados con la conducción, incluyendo el consumo de alcohol y drogas al volante, el uso adecuado de los carriles bici y el respeto hacia los carriles destinados al transporte público. Estas acciones son esenciales para mejorar la velocidad comercial del servicio de EMT.
Carbonell ha explicado que además de sancionar las infracciones, estos controles tienen un componente informativo y preventivo. Se busca concienciar a los conductores sobre su responsabilidad al volante, enfatizando la importancia de no usar el teléfono móvil mientras conducen y respetar las zonas habilitadas para cada tipo de usuario.
Los resultados obtenidos durante esta campaña serán evaluados periódicamente por la Unidad de Seguridad Vial. Esta información se integrará en los planes del Ayuntamiento para mejorar la seguridad vial en València. Carbonell ha subrayado que este proceso permitirá analizar tendencias y aplicar correcciones tácticas cuando sea necesario.
Para establecer los puntos específicos donde se realizarán los controles, se han considerado las áreas con mayor siniestralidad diaria y se han tenido en cuenta las demandas ciudadanas sobre excesos de velocidad. La intención es garantizar un entorno más seguro tanto para usuarios vulnerables como para el transporte público.
Finalmente, Carbonell ha reiterado que la prudencia es fundamental. “En caso de accidente con un vehículo motorizado, los usuarios vulnerables son quienes corren mayor riesgo”, ha concluido, instando a todos a practicar una conducción responsable.
La campaña comenzará el 9 de febrero y se extenderá hasta finales de marzo.
El objetivo principal es reforzar la seguridad vial en València y proteger a los actores más vulnerables de la circulación, como peatones, ciclistas y conductores de Vehículos de Movilidad Personal (VMP).
Los controles se centrarán en los puntos de mayor siniestralidad y donde los vecinos han alertado sobre exceso de velocidad, realizándose por toda la ciudad de manera rotativa.
Se controlará la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, el uso correcto de los carriles bici y bus, así como el cumplimiento de las normativas sobre circulación y documentación.
Se asegurará el uso correcto de los carriles bus para evitar que su uso indebido afecte negativamente a la velocidad comercial del transporte público, como la EMT.
Los resultados serán objeto de seguimiento y evaluación periódica por parte de la Unidad de Seguridad Vial, integrándose en los planes del Ayuntamiento para mejorar la seguridad vial.
Se busca informar a los usuarios sobre su responsabilidad al conducir, enfatizando que deben prestar atención a la circulación y ser conscientes de que son la parte más débil en caso de un accidente con un vehículo motor.