El Ayuntamiento de Valencia ha procedido a la retirada de tres palmeras en la calle Barques debido a un grave riesgo de caída. La intervención, realizada por el Servicio de Parques y Jardines, se llevó a cabo tras detectar una inclinación excesiva en los ejemplares, lo que podría haber provocado accidentes tanto para peatones como para vehículos. La concejala Mónica Gil destacó la importancia de la vigilancia técnica para prevenir incidentes y garantizar la seguridad pública, subrayando que la decisión fue tomada tras un control rutinario que evidenció el peligro inminente.
La Concejalía de Parques y Jardines ha enfatizado la relevancia de mantener una vigilancia técnica constante para prevenir accidentes y asegurar la seguridad de los ciudadanos. En este contexto, el personal técnico del Servicio de Parques y Jardines ha evaluado que tres palmeras en la calle Barques presentan un grado de inclinación que se considera excesivo, lo que ha llevado a la decisión de actuar.
Como resultado, el servicio se vio obligado a proceder con la tala de estas tres palmeras debido al riesgo significativo de caída. Esta situación representa una amenaza tanto para los peatones como para los vehículos que transitan por la zona.
La concejala Mónica Gil ha comentado que esta decisión fue tomada tras un seguimiento rutinario realizado por las brigadas del servicio, así como a partir del informe elaborado por el personal técnico. “La vigilancia y control detectaron que la inclinación de las palmeras era peligrosa. La mejor opción era su abatimiento para evitar que cayeran sobre la acera o la calzada y causaran daños severos”, declaró Gil.
Este tipo de intervenciones subraya el compromiso del Ayuntamiento con la seguridad pública y el bienestar de los ciudadanos, garantizando un entorno más seguro en las vías públicas.
Las palmeras fueron retiradas debido a que el personal técnico del Servicio de Parques y Jardines determinó que su grado de inclinación era excesivo, lo que representaba un riesgo grave de caída.
La decisión fue tomada por la concejala de Parques y Jardines, Mónica Gil, tras un control y seguimiento rutinario realizado por las brigadas y un informe del personal técnico del servicio.
Se está llevando a cabo una vigilancia técnica constante para prevenir accidentes y garantizar la seguridad de la ciudadanía, lo que incluye el monitoreo del estado de las palmeras y otras plantas en espacios públicos.
Las palmeras inclinadas representan una amenaza tanto para peatones como para vehículos, ya que existe una importante probabilidad de fractura que podría causar daños severos si cayeran sobre la acera o la calzada.