La Generalitat Valenciana, representada por el secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, Carlos Gil, ha solicitado el traspaso de competencias en materia de costas y una mayor coordinación con los ayuntamientos para gestionar el litoral. Durante la clausura del Foro de Municipios de Costas en Benissa, Gil destacó la importancia de la costa como patrimonio natural y motor económico, subrayando que defenderla es esencial para el futuro de los municipios. El foro incluyó mesas redondas sobre sostenibilidad y acciones innovadoras en municipios costeros, donde se discutió la necesidad de que las decisiones sobre las costas sean tomadas localmente, permitiendo un equilibrio entre desarrollo y conservación.
El secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, Carlos Gil, ha exigido el traspaso de competencias de costas a la Generalitat y la coordinación con los ayuntamientos para gestionar el litoral. Durante su intervención en el Foro de Municipios de Costas celebrado en Benissa, Gil destacó que “la costa valenciana es patrimonio natural, motor económico e identidad colectiva; defender nuestras costas es defender nuestros municipios y nuestro futuro”.
El evento fue clausurado por Carlos Gil junto al presidente del Foro Costas de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Wences Alós. En este foro, también participó Marc García Manzana, director general de Costas, Puertos y Aeropuertos.
Durante la jornada se llevaron a cabo dos mesas redondas. La primera abordó acciones innovadoras en municipios costeros, con la participación de los alcaldes de Puçol, Canet d’en Berenguer y Xeraco. La segunda mesa se centró en la sostenibilidad ambiental y social en la costa, donde intervinieron Manuel López, portavoz de Somos Mediterránea, y Nacho Díez, del departamento de Paisajismo de la UPV.
Carlos Gil enfatizó que “la sostenibilidad no consiste en elegir entre medio ambiente y desarrollo, sino en hacer compatibles ambos objetivos”. Además, subrayó que muchos municipios costeros han tenido que lidiar solos con decisiones impuestas desde las demarcaciones de Costas del Estado o normativas europeas desconectadas de la realidad local.