La Generalitat Valenciana implementará detectores de dispositivos electrónicos en los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) para evitar fraudes. Esta nueva normativa permitirá a los tribunales identificar y descalificar a estudiantes que porten móviles o tecnología no autorizada, garantizando así la igualdad de condiciones durante las pruebas. Los estudiantes deberán presentarse con antelación y mostrar un documento de identidad, y se establecerán procedimientos claros para actuar ante la detección de dispositivos prohibidos. La medida busca adaptar el control de exámenes a la realidad tecnológica actual y preservar la integridad del proceso educativo.
La Generalitat ha decidido implementar un nuevo control tecnológico en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) para este año. Esta medida, que se presentará oficialmente por primera vez, permitirá a los tribunales utilizar detectores de frecuencia y otros dispositivos técnicos con el fin de identificar cualquier equipo electrónico no autorizado durante los exámenes.
La secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, presentó esta normativa en la Universitat Politècnica de València, destacando su importancia para mantener la integridad del proceso educativo. Acompañada por José Mas, coordinador general de la PAU, y Héctor Esteban, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación (ETSIT), Gómez subrayó que esta actualización es una respuesta a la creciente necesidad de adaptar los controles a la realidad tecnológica actual.
Gómez enfatizó que el objetivo principal es garantizar la igualdad de condiciones entre todos los estudiantes y proteger la integridad de las pruebas. Así, queda prohibido el uso y tenencia de dispositivos como teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas y gafas con inteligencia artificial durante las evaluaciones.
Además, por primera vez se establece un protocolo claro para actuar ante situaciones donde se detecte actividad tecnológica no autorizada. Si un detector capta una señal relacionada con algún objeto personal, el tribunal podrá solicitar al estudiante que muestre dicho dispositivo. En caso de negativa, el estudiante será llevado a la sede del tribunal para realizar una verificación adicional.
Si se confirma que un estudiante posee un dispositivo no autorizado en funcionamiento, no podrá continuar con el examen y recibirá una calificación de cero. Asimismo, si no se puede identificar inmediatamente al propietario del objeto detectado, este será trasladado junto con sus pertenencias a la sede del tribunal para su identificación.
La normativa también prohíbe expresamente la suplantación de identidad. En caso de confirmarse este acto fraudulento, se aplicará una calificación de cero en toda la PAU. Por ello, se requiere que los estudiantes lleguen al lugar del examen al menos treinta minutos antes y presenten un documento oficial de identidad para poder acceder al aula.
En caso de utilizar la aplicación miDNi para identificarse, es fundamental hacerlo antes de entrar al aula, ya que no se permitirá el acceso con el móvil conectado.
Se permitirá el uso de tecnología de detección durante los exámenes para localizar dispositivos electrónicos no autorizados.
El estudiante no podrá continuar el examen y será calificado con un cero.
La medida busca reforzar la integridad del proceso de examen y garantizar la igualdad de condiciones entre todos los estudiantes.
Está prohibida la utilización y tenencia de teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores y gafas con inteligencia artificial, entre otros.
Si se identifica una señal asociada a un objeto personal, el tribunal podrá requerir al estudiante que muestre el dispositivo. Si se niega, será acompañado a la sede del tribunal para una nueva comprobación.
Los estudiantes deben acudir con treinta minutos de antelación y mostrar un documento oficial de identidad. La identificación mediante la aplicación miDNi debe realizarse antes de entrar al aula sin el dispositivo móvil conectado.