Alicante está desarrollando un Plan General Estructural que integra el cambio climático en su estrategia de turismo sostenible. El alcalde Luis Barcala destacó la importancia de crear "pulmones verdes" en áreas como el Parque Central y las Lagunas de Rabasa, para reducir la huella de carbono. Un informe reciente elaborado por dos cátedras académicas subraya que el cambio climático presenta retos y oportunidades para el turismo local, sugiriendo la necesidad de un Plan Municipal de Adaptación y la ampliación de zonas verdes. Se prevé que los impactos económicos del cambio climático en Alicante podrían ser significativos, afectando tanto a ingresos como a empleos en el sector turístico.
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha destacado que el futuro del turismo sostenible en la ciudad está íntimamente ligado a la variable del cambio climático. Durante la presentación del informe sobre el “Impacto del cambio climático en el turismo”, Barcala enfatizó que el Plan General Estructural (PGE) ya incluye medidas preventivas que se proyectan a 25 años, como la creación de grandes “pulmones verdes” en el Parque Central y en las Lagunas de Rabasa y La Condomina.
Barcala subrayó la importancia de abordar el cambio climático desde múltiples frentes, incluyendo la eliminación del riesgo de inundaciones y la implementación de la estrategia Alicante Agua Circular. Este enfoque es fundamental para salvaguardar tanto la bahía como el mar Mediterráneo, que constituye la mayor superficie municipal de la ciudad. Además, estas iniciativas están alineadas con la Estrategia Alicante Destino Turístico Sostenible 2027-30, actualmente en desarrollo por parte del Patronato Municipal.
El primer edil agradeció a los académicos Jorge Olcina y Juan Llopis, directores de las cátedras responsables del informe, por su contribución al proporcionar datos objetivos y científicos que faciliten una toma de decisiones más informada. “Estamos comprometidos a adaptarnos al cambio climático mediante medidas concretas que ya hemos comenzado a implementar y que continuarán en el próximo Plan General”, afirmó Barcala.
Los catedráticos presentaron las conclusiones clave del informe, señalando que el cambio climático no solo representa un desafío significativo para el turismo en Alicante, sino también una oportunidad para transformar su modelo hacia uno más sostenible e innovador. La planificación estratégica y la colaboración institucional serán esenciales para mantener el atractivo de la ciudad como destino turístico competitivo frente a los desafíos climáticos.
Entre las recomendaciones formuladas por los expertos se incluye la elaboración de un Plan Municipal de Adaptación al Cambio Climático con medidas específicas dirigidas al sector turístico. También se sugiere ampliar la red del TRAM y aumentar las zonas verdes en la ciudad.
El estudio revela que el cambio climático ya está alterando los patrones de demanda turística, favoreciendo una desestacionalización. Aunque se requiere una mayor coordinación y evaluación entre políticas locales, se considera que estas van en dirección correcta. La transición energética, junto con una gestión adecuada del agua y una diversificación de la oferta turística, son pilares fundamentales para asegurar un futuro sostenible.
Asimismo, se proyecta un impacto económico significativo debido al cambio climático en Alicante, considerando diferentes escenarios según se implementen o no medidas adaptativas. Los efectos adversos estimados para 2050 oscilan entre pérdidas económicas de 50,7 millones y más de 500 empleos en el mejor escenario hasta 253,8 millones y más de 2.500 empleos en el peor caso posible.
| Escenario | Pérdida Económica (millones de euros) | Empleos Perdidos |
|---|---|---|
| Mejor escenario | 50.7 | 500+ |
| Peor escenario | 253.8 | 2500+ |
El Plan General Estructural (PGE) incluye la creación de cinturones verdes en la ciudad y prioriza espacios verdes para compensar y reducir la huella de carbono.
El cambio climático representa un gran desafío para el turismo de Alicante, pero también se ve como una oportunidad para transformar su modelo hacia la sostenibilidad, calidad e innovación.
Los expertos recomiendan elaborar un Plan Municipal de Adaptación al Cambio Climático con medidas específicas para el turismo, así como ampliar la red del TRAM y las zonas verdes.
El estudio destaca que el cambio climático ya está modificando los patrones de demanda turística, favoreciendo la desestacionalización.
Se prevé que los efectos adversos del cambio climático podrían variar desde una pérdida de 50,7 millones y más de 500 empleos hasta 253,8 millones y más de 2.500 empleos, dependiendo de si se adoptan o no medidas adaptativas.