Alicante avanza en su estrategia de Agua Circular mediante el desarrollo de nuevas infraestructuras en el Plan General Estructural (PGE). Este plan incluye la ampliación de las estaciones depuradoras Rincón de León y Monte Orgegia, la construcción de depósitos de agua desalada, parques inundables y la expansión de la red de agua regenerada. Con estas acciones, Alicante se posiciona como líder en gestión hídrica sostenible, buscando optimizar el abastecimiento y mejorar la gestión de aguas pluviales. El PGE también promueve la participación ciudadana en su elaboración, estableciendo pautas para el desarrollo social y económico del municipio durante los próximos 20 años. La iniciativa busca integrar todos los aspectos del ciclo del agua bajo un modelo unificado y resiliente, con objetivos claros como la reutilización total del agua depurada y la reducción progresiva de vertidos al mar.
El Plan General Estructural (PGE) que está desarrollando el Ayuntamiento de Alicante incluye importantes proyectos para mejorar la gestión del agua en la ciudad. Entre las iniciativas destacadas se encuentran la ampliación de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) Rincón de León y Monte Orgegia, así como la construcción de nuevos depósitos de agua desalada y parques inundables.
Antonio Peral, concejal de Urbanismo, enfatiza que «Alicante es líder y referente en la gestión hídrica sostenible», destacando que este plan refuerza las estrategias municipales y autonómicas relacionadas con la regeneración y reutilización del agua. El PGE no solo busca optimizar el abastecimiento, sino también mejorar la gestión de aguas pluviales y el saneamiento en toda la ciudad.
El PGE contempla diversas actuaciones que posicionan a Alicante como un modelo a seguir en la gestión del ciclo hídrico. La creación de un nuevo depósito de agua desalada en Montepino es una de las prioridades, ya que permitirá reforzar el suministro en zonas costeras con alta demanda, como San Juan Playa y Cabo de las Huertas.
Además, se planea implementar nuevos sistemas de drenaje para gestionar eficazmente las lluvias torrenciales y reducir el riesgo de inundaciones. Esto incluirá depósitos de retención y parques inundables que mejorarán tanto la calidad del agua como la resiliencia ante eventos climáticos extremos.
La red de saneamiento actual se organiza mediante colectores y estaciones depuradoras que garantizan el tratamiento adecuado de las aguas residuales. Sin embargo, el PGE propone soluciones más eficientes y sostenibles, enfocándose en minimizar los impactos ambientales asociados a los sistemas existentes.
Un aspecto fundamental del plan es la promoción del uso del agua regenerada, producida principalmente por las EDAR. Esta agua tratada será utilizada para riego urbano y agrícola, lo que ayudará a aliviar la presión sobre los recursos hídricos convencionales.
Alicante ha iniciado una estrategia denominada Agua Circular, que busca integrar todos los aspectos relacionados con el agua bajo un enfoque sostenible. Esta iniciativa tiene dos objetivos principales: reutilizar el 100% del agua depurada para usos no potables y eliminar progresivamente los vertidos al mar.
El proyecto también contempla acciones específicas para garantizar un suministro estable incluso durante sequías, mediante la instalación de balsas de almacenamiento y sistemas de bombeo adecuados. Con estas medidas, Alicante se posiciona como un referente nacional en gestión hídrica urbana.
El desarrollo e implementación del PGE asegurará que Alicante avance hacia un modelo urbano circular del agua, donde la innovación tecnológica y una planificación adecuada converjan para garantizar un futuro hídrico seguro y responsable desde el punto de vista ambiental.
El Plan General Estructural contempla la ampliación de las EDAR Rincón de León y Monte Orgegia, la construcción de nuevos depósitos de agua desalada, parques inundables y la extensión de la red de agua regenerada.
El proyecto 'Agua Circular' busca integrar abastecimiento, drenaje, saneamiento y depuración bajo un modelo unificado, sostenible y resiliente, con metas como la reutilización del 100% del agua depurada y eliminar los vertidos al mar.
El PGE planifica la ejecución de nuevos depósitos de retención y anticontaminación y parques inundables para incrementar la capacidad de regulación y mejorar la calidad del agua frente a eventos extremos asociados al cambio climático.
Se orientan soluciones más sostenibles y eficientes, incluyendo mejoras en colectores, bombeos y ampliación de las EDAR para minimizar impactos ambientales y asegurar el tratamiento adecuado de aguas residuales.
El equipo de Gobierno ha abierto un proceso de participación para presentar el Borrador del PGE, permitiendo a los ciudadanos debatir sobre la planificación de dotaciones y servicios relacionados con las infraestructuras hídricas.