El Consell de la Comunitat Valenciana ha presentado una nueva política de clústeres destinada a fortalecer la competitividad y la cooperación empresarial en la región. Esta iniciativa forma parte de la Estrategia de Reindustrialización 2024-2028, que busca aumentar el peso industrial del PIB regional al 20% y fomentar ecosistemas empresariales innovadores. La estrategia se centra en la colaboración público-privada, apoyando clústeres existentes y promoviendo nuevos en sectores clave como salud y tecnología. Se establecerán líneas de actuación que incluyen un Comité de Clústeres Económicos, ayudas públicas y una unidad técnica para apoyar la profesionalización de las entidades gestoras. Con esta política, la Generalitat aspira a posicionar a la Comunitat Valenciana como un referente europeo en cooperación industrial y sostenibilidad.
El secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, junto al director general de Industria, Julio Delgado, se reunieron recientemente con representantes de los principales clústeres de la Comunitat Valenciana para presentar una nueva política industrial orientada a potenciar la competitividad y la cooperación del tejido empresarial en la región.
Esta iniciativa forma parte integral de la Estrategia de Reindustrialización de la Comunitat Valenciana 2024-2028. Su objetivo es alcanzar un peso industrial del 20 % del PIB regional y fomentar ecosistemas empresariales innovadores y resilientes en todo el territorio.
Carrasco enfatizó que esta acción representa el inicio de una nueva etapa en la política industrial del gobierno valenciano, que se fundamenta en la cooperación, la innovación y la competitividad compartida. “No se trata de un plan puntual, sino de una política estructural del Consell”, afirmó.
La estrategia está diseñada con una visión a largo plazo y cuenta con recursos propios, además de estar alineada con los instrumentos de la Unión Europea. Esto permitirá que la Comunitat Valenciana se convierta en un referente europeo en cuanto a cooperación industrial y transformación sostenible.
Carrasco añadió que el objetivo es posicionar a la Comunitat como un modelo avanzado de gobernanza industrial, reconocido por su capacidad para generar alianzas, innovación y crecimiento sostenible.
Durante el encuentro, se expusieron los principales objetivos de esta nueva política de clústeres. Uno de ellos es promover la colaboración público-privada estructurada, integrando empresas, universidades, centros tecnológicos y administraciones.
En este contexto, destaca la colaboración entre el Consell y el Departamento de Organización de Empresas de la Universitat de València, que ha sido fundamental en el diseño y desarrollo de esta estrategia.
Además, se contempla el apoyo a los clústeres existentes y la creación de nuevos polos estratégicos en sectores con alto potencial transformador como son la salud, defensa, microchips o construcción industrializada.
Asimismo, se impulsarán proyectos colaborativos orientados hacia la transición verde y digital, así como hacia la reindustrialización y el fortalecimiento de la autonomía tecnológica en la Comunitat Valenciana.
La estrategia se basa en tres líneas fundamentales. La primera incluye la creación del Comité de Clústeres Económicos e Industriales como órgano estratégico para coordinar esfuerzos. También se establecerá un Registro de Entidades Gestoras que funcionará como herramienta técnica y operativa.
La segunda línea estará dedicada a las ayudas públicas. En este sentido, se anticipó que esta semana se publicará en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) una convocatoria inicial de subvenciones dirigidas a las entidades gestoras de clústeres que serán gestionadas por Ivace+i.
Finalmente, se prevé crear una unidad técnica especializada para apoyar a las entidades gestoras en su proceso de profesionalización y gestionar las convocatorias correspondientes.
Carrasco destacó durante su presentación que la estructura productiva actual de la Comunitat Valenciana es fuerte y diversa. Sin embargo, reconoció que hasta ahora carecía de un marco institucional estable para canalizar su desarrollo. Con esta nueva política, el Consell busca dotar a estos sectores de visibilidad y capacidad para cooperar eficazmente, reforzando así su competitividad e impulsando sinergias entre ellos.
El objetivo es fortalecer la competitividad y la cooperación del tejido empresarial, alcanzando un peso industrial del 20 % del PIB regional y promoviendo ecosistemas empresariales innovadores y resilientes.
La política contará con recursos propios, una conexión directa con los instrumentos de la Unión Europea y se estructurará en torno a tres líneas de actuación: creación del Comité de Clústeres Económicos e Industriales, ayudas públicas y una unidad técnica especializada.
Se espera que sectores como la salud, la defensa, los microchips y la construcción industrializada sean promovidos como nuevos polos estratégicos.
Se fomentará una colaboración público-privada estructurada que involucre empresas, universidades, centros tecnológicos y administraciones.
La estrategia contempla apoyar a los clústeres ya existentes y promover la creación de nuevos clústeres en sectores con alto potencial transformador.